Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es un proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal principalmente. Aunque puede afectar cualquier parte del tracto digestivo desde la boca hasta el ano, más comúnmente afecta la porción más baja del intestino delgado (íleon) o el intestino grueso (colon y recto). Se trata de una enfermedad crónica y puede recurrir (reaparecer de modo agudo) varias veces durante la vida. Algunos pacientes tienen períodos prolongados de remisión, a veces durante años, en los que no presentan síntomas.

La causa exacta de la enfermedad de Crohn se desconoce. Sin embargo, las investigaciones sugieren una combinación de factores que pueden ser responsables de su aparición:

● Genéticos: los genes que hereda de sus padres pueden aumentar su riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn si ellos la han sufrido.
● Sistema inmune: la inflamación puede ser causada por un problema con el sistema inmune (sistema de defensa del cuerpo humano contra la infección cuando ataca a la propia persona).
● Infección previa: una infección anterior puede desencadenar una respuesta anormal del sistema inmune.
● Tabaco: los fumadores con enfermedad de Crohn suelen tener síntomas más severos que los no fumadores.
● Factores ambientales: la enfermedad de Crohn es más común en los países occidentales como España, y menos común en países como en África, lo que sugiere que el medio ambiente en general, y las medidas higiénicas, en particular, tienen un papel importante en su aparición.

Los síntomas pueden ser muy distintos entre un paciente y otro. Los síntomas más comunes que puede experimentar son:

● Diarrea recurrente: de tipo agudo que puede durar hasta 7 días y crónica que no responde a los tratamientos y puede reaparecer cada 2-3 semanas.
● Dolor abdominal, hinchazón y cólicos, que suele ser peor después de comer.
● Cansancio extremo (fatiga).
● Pérdida de peso no intencionada.
● Sangre y moco en sus heces.

Puede experimentar todos o sólo uno de los síntomas anteriores. Algunos pacientes experimentan síntomas graves, pero otros sólo tienen problemas leves.

Puede haber largos períodos, con una duración de semanas o meses, donde se presentan síntomas muy leves o incluso ningún síntoma (conocidos como remisión), seguidos por períodos en los que estos son particularmente problemáticos (conocidos como brotes o recaídas).

Otros síntomas menos comunes incluyen: fiebre, sensación de malestar (náuseas y vómitos), dolor en las articulaciones e inflamación (artritis), inflamación e irritación de ojos (uveítis), áreas de la piel dolorosas, rojas e hinchadas (más a menudo en piernas), úlceras en la boca, dolor anal o secreciones, abcesos rectales y fístulas.

Puede afectar a personas de cualquier edad, pero la mayoría de los pacientes son adultos jóvenes entre los 16 y los 40 años. Afecta a hombres y mujeres por igual y parece ser más común en algunas familias (componente genético).

Durante su evaluación inicial, se le preguntará sobre sus síntomas y se comprobará si puede haber algunas causas contribuyentes (dieta, viajes recientes, medicamentos, antecedentes familiares de enfermedad de Crohn…).

Se le realizarán una serie de pruebas diagnósticas: análisis de sangre y de heces, colonoscopia, resonancia magnética, TAC o enema opaco en el intestino.

El tratamiento inicial es casi siempre con medicamentos. Los más utilizados son:

● AMINOSALICILATOS: antiinflamatorios para brotes leves o mantenimiento de la enfermedad.
● CORTICOSTEROIDES: antiinflamatorios e inmunosupresor, para brotes graves.
● ANTIBIÓTICOS: en situaciones puntuales debido a una infección.
● INMUNOSUPRESORES: en brotes o periodos cortos.
● FARMACOS BIOLÓGICOS: modulan la inflamación, para tratamiento de mantenimiento.

No existe una “cura” para la enfermedad de Crohn; sin embargo, la terapia médica con uno o más fármacos proporciona una buena alternativa para tratar la enfermedad y aliviar los síntomas. En los casos más avanzados o complicados de la enfermedad de Crohn puede recomendarse la cirugía

La enfermedad puede controlarse siguiendo el tratamiento indicado para cada paciente. Si no se cumplen correctamente las recomendaciones médicas y farmacéuticas los síntomas no desaparecen y la inflamación es más grave. Con el tiempo, la inflamación puede dañar secciones del sistema digestivo, dando como resultado complicaciones como estrechamiento del intestino (estenosis), o un canal de desarrollo entre el final del intestino y la piel cerca del ano o la vagina (fístula). Estos problemas suelen requerir cirugía.

Fecha de actualización: 25 Septiembre 2015

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