Tratamientos de infertilidad

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La esterilidad es la incapacidad de concebir tras un año de relaciones sexuales continuadas sin protección.

La infertilidad es la incapacidad de mantener y finalizar un embarazo, cuando éste se ha producido.

En España, el 15% de las parejas en edad fértil tienen problemas de fertilidad, y parece que su incidencia está en aumento.

El 40% de los casos tiene origen masculino, el 40% femenino, y un 20% mixto.

Las causas femeninas pueden deberse a problemas con los ovarios (no se ovula correctamente), con las trompas de Falopio o con el útero.

El 25% de las mujeres con dificultades para quedarse embarazadas tienen problemas con la ovulación, y son las que tienen mayor probabilidad de beneficiarse de la inducción de la ovulación mediante fármacos para la fertilidad. Los fármacos se asocian a técnicas como: coito programado, inseminación intrauterina (IIU), fecundación in vitro (FIV) o inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) según las características de cada mujer.

La infertilidad masculina puede deberse a alteraciones en los espermatozoides como una disminución de la cantidad, a un bloqueo que impide su liberación, o bien a defectos en los espermatozoides, entre otras causas.

Existen numerosas razones por las que los ovarios no ovulan de forma adecuada:

• Síndrome de ovarios poliquísticos
• No se producen suficientes hormonas LH y FSH (gonadotropinas)
• Los ovarios no responden bien ante niveles normales de LH y FSH
• Enfermedades tiroideas
• Exceso de prolactina
• Obesidad
• Trastornos alimenticios
• Pérdida de peso extremo
• Causa desconocida

El ginecólogo deberá confirmar que las trompas de Falopio no están obstruidas, mediante una histerosalpingografía (inyección de contraste en las trompas).

Las pacientes con trompas de Falopio obstruidas no quedarán embarazadas con fármacos para la fertilidad y no deben someterse a la inducción de la ovulación a menos que el propósito de dicha inducción sea estimular a los ovarios en preparación para la fecundación in vitro.

El hombre debe realizarse un análisis de semen para ayudar a determinar si la inducción de la ovulación debe combinarse con el coito, la IIU o la FIV.

Detectar la ovulación es importante para diagnosticar una disfunción ovulatoria y también para realizar un seguimiento adecuado del tratamiento de estimulación ovárica.

Se puede detectar mediante:

• Kits de predicción de la ovulación comerciales, que miden la hormona luteinizante (LH).
• Medida de temperatura corporal ya que ésta aumenta después de la ovulación entre 0,1- 0,5 ºC.
• Medir niveles de progesterona en sangre en la fase lútea del ciclo (ver gráfico).
• Control de los folículos ováricos con ecografías transvaginales
• Biopsias endometriales.

El ciclo menstrual conlleva una serie de cambios concretos en los niveles de hormonas, gracias a los que se consigue la ovulación.

La estrategia farmacológica para estimular la ovulación consiste en intenta simular los niveles naturales de las hormonas, mediante la inyección de fármacos análogos a dichas hormonas. La mayoría de estos fármacos se administran por vía subcutánea.

Para ello disponemos de 4 grupos de fármacos:

Análogos de gonadotropinas (LH, FSH): su función es la de producir el desarrollo y maduración del folículo ovárico.
Ejemplos: Luveris® , Gonal-F®, Puregon®, Menopur®, Elonva®

Análogos de Gonadotropina Coriónica humana (hCG): desencadena la ovulación, una vez que el folículo ovárico ha madurado.
Ejemplos: Ovitrelle®

Agonistas de GnRH y antagonistas GnRH: se usan para suprimir la síntesis endógena de hormonas, para que las hormonas naturales de la mujer no interfieran con las que se van a administrar de forma exógena.
Ejemplos: Procrin®, Synarel®, Decapeptyl®, Orgalutran®, Cetrotide®
Progesterona: se puede utilizar para mantener el endometrio adecuado y listo para la anidación del embrión.

Para estimular la ovulación existen distintos tipos de protocolos: con un solo fármaco (análogos de gonadotrofinas), dos fármacos (análogos de gonadotrofinas y hCG) o tres fármacos (añadiendo un agonista o antagonista de GnRH). Además, existen protocolos largos o cortos, según el número de días que se administran los fármacos y también con variabilidad de dosis.

Todo ello depende de las características de la mujer: según su edad, reserva ovárica, respuesta a estimulación ovárica previa, IMC, nivel basal de FSH…
La estimulación ovárica controlada por tanto se trata de un tratamiento individualizado en cada caso.

Durante la terapia de estimulación ovárica se realiza una monitorización continua, mediante ecografías periódicas. De este modo, se va realizando un seguimiento de la maduración de los folículos ováricos, midiendo el tamaño de los folículos y la concentración de estradiol, para determinar el momento idóneo para inducir la ovulación.

Este momento es cuando la concentración de estradiol está entre 150-200 pg/ml/folículo y existen más de 3 folículos con un diámetro entre 17 y 20 mm. Cuando se consigue, se procede a administrar la inyección de hCG para inducir la liberación del óvulo maduro.

Si la respuesta del ovario no es adecuada se interrumpe el ciclo:

• Si es ineficaz: se repite en siguiente ciclo con dosis mayores o se cambia el protocolo.
• Si es excesiva: no se administra hCG, ya que podría producirse un síndrome de hiperestimulación ovárica.

Con estos fármacos, usted podría manifestar uno o varios de los siguientes efectos adversos, en función del medicamento y la dosis administrada:

• Dolor abdominal
• Náuseas y/o vómitos
• Cefalea
• Dolor en punto de inyección
• Ansiedad

En alguna ocasión, con el uso de este tipo de tratamiento se han descrito:

• Formación quistes ováricos
• Embarazo múltiple
• Síndrome de hiperestimulación ovárica: consiste en una respuesta anormalmente elevada de los ovarios ante una estimulación hormonal que persiste y se prolonga. Puede ser leve (malestar general, náuseas, vómitos), o llegar a ser grave y requerir hospitalización (sólo en el 0,5%de los casos).

El porcentaje de éxito logrando el embarazo puede ser muy variable, según diferentes factores (edad de la madre, técnica de reproducción empleada, número de ciclos previos de estimulación…). Cuantos más ciclos de terapia de estimulación ovárica, mayor probabilidad de éxito. Según un estudio, tras el tercer ciclo de terapia de reproducción asistida, la efectividad está en torno al 60-70% en mujeres menores de 31 años, y entre 20 – 30% en mujeres mayores de 40 años. Según este estudio, cuando el óvulo procede de donación, la posibilidad de embarazo aumenta hasta un 80% de éxito de embarazo, independientemente de la edad de la mujer.

En la Comunidad Valenciana, los tratamientos de reproducción asistida prescritos en el sistema público se dispensan en los Servicios de Farmacia Hospitalaria, a raíz de una resolución del Director Gerente de la Agencia Valenciana de Salud del 12 de noviembre de 2009 y las instrucciones complementarias de dicha Resolución. Si son prescritos en centros privados, pueden comprarse en oficinas de farmacia.

Fecha de actualización: 23 Febrero 2016

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